27 Oct

Gebro Pharma y Goodgut se unen para avanzar en el tratamiento de la enfermedad de Crohn

Gebro Pharma y Goodgut se unen para avanzar en el tratamiento de la enfermedad de Crohn

Gebro Pharma y Goodgut se han unido para explorar mediante un estudio clínico cómo las variaciones en la composición de la flora intestinal pueden influir o no en la respuesta de los pacientes al tratamiento de las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) con el fin de fijar estos marcadores bacterianos como parámetro que permita pronosticar qué pacientes responderán mejor.

Actualmente se estima que las EII afectan a alrededor de 2,2 millones de personas en Europa y aproximadamente a 120.000 en España y su incidencia global está creciendo. Los tratamientos que existen, además de tener un coste elevado y efectos secundarios importantes, son efectivos solo en el 60% de los pacientes, de los que un 50% iacaban perdiendo respuesta al tratamiento.

Estudios recientes indican que las comunidades bacterianas presentes en la mucosa del colon de un paciente con enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa o síndrome del intestino irritable (SII) son estructuralmente diferentes comparadas con las de individuos sanos.

En el estudio participa el Hospital Universitario Doctor Josep Trueta de Girona y está liderado por el Dr. Xavier Aldeguer, jefe del Servicio del Aparato Digestivo de dicho centro y profesor en Fisiología Digestiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de Girona. También forman parte del equipo Mariona Serra, farmacóloga y CEO de Goodgut, y el Hospital Universitario de Bellvitge, con la colaboración del Dr. Jordi Guardiola, jefe del Servicio de Aparato Digestivo.

El rol creciente de la microbiota intestinal

En los últimos años, el rol de la microbiota ha ido esclareciéndose y es objeto creciente de estudio por la relevancia e impacto que las bacterias residentes en la fisiología y patología tienen en la salud de las personas.

Las principales funciones de la microbiota intestinal incluyen actividades metabólicas, que se traducen en recuperación de energía y nutrientes, y en protección del individuo frente a la invasión de microorganismos extraños. Las bacterias intestinales también desempeñan un papel esencial en el desarrollo y modulación del sistema inmunitario, por lo que las alteraciones en el equilibrio de dichas especies bacterianas tienen extensas repercusiones que implican a la microflora en múltiples procesos patológicos, no solo del tracto gastrointestinal, como son las EII o el cáncer de colon, sino de todo el organismo.

La flora bacteriana se ha descrito como un agente desencadenante en la patogénesis de EII, por lo que las diferencias en su composición podrían condicionar la eficacia del tratamiento en dichas enfermedades. De hecho, entre un 30% de los pacientes no responden al tratamiento, los cuales tienen disbiosis intestinal (un desequilibrio o empobrecimiento), factor que establecería que un grado de disbiosis más alto se traduce en una respuesta más baja al tratamiento.